Estuve viendo Mountainhead (Jesse Armstrong, 2025) que es una curiosa película sobre milmillonarios del mundo de la tecnología, que bien podrían representar a gurús tecnológicos como Bezos, Jobs, Musk y Zuckerberg sin ningún problema, aunque «cualquier parecido con la realidad…» Recuerda mucho a la magnífica serie Sucession (2018), lo cual es lógico porque son del mismo creador.
Aquí los cuatro tecnobros se reúnen para unos días de plan fraternidad pija en un lujoso refugio en las montañas de Utah, mientras ven cómo se derrumba el mundo a su alrededor. Y, por supuesto, intentan arreglarlo. ¿Qué podría salir mal? No voy a hacer spoilers, pero la escalada de acontecimientos es realmente interesante, aunque no del todo creíble, pero permite hacerse una idea de cómo de rápido se pueden mover, o se querrían mover, las cosas en ciertos círculos.
Al igual que sucedía en Sucession, hay de fondo una sátira muy dura sobre el poder, el dinero, el narcisismo, el cinismo moral y la desconexión social de estos personajes. Todo en un ambiente de lujo tecnológico y consultas constantes a los móviles, donde es difícil distinguir la realidad de las noticias mundiales y de los fakes creados por IA que están enloqueciendo al mundo. Todo entra en una espiral de destrucción… ¿Comunidades? ¿Ciudades? ¿Países pequeños? ¿Por qué no Argentina o Francia? Aquí todo es posible, es una película de ficción.
Mountainhead no está calificada como una buena película según los votos de la IMDB (donde mi mínimo suele ser 6 o 6,5), pero el 5,4 que tiene ahora me parece injusto, quizá sería más apropiado un 7. La verdad es que toda esa sátira me ha hecho gracia: es drama con toques de comedia fina. Sin duda es de visionado obligatorio para todo el que esté metido en la industria de esto llamado Internet; la verdad es que el lenguaje y los chistes son tan sutiles que es difícil seguirlos y captar las equivalencias en el MundoReal™, pero ahí están.
El hecho de que uno de los protagonistas sea el gran Steve Carell aumenta la confusión, porque si en la película es el «papá oso» con más experiencia y sabiduría (e ideas descarriadas, todo hay que decirlo) es imposible no ver en él al Michael Scott de Dunder Mifflin en The Office (2005).
Lo dicho: a quien le guste el mundo techie y tenga acceso, que le eche un vistazo. Entretenida resulta.








