Interrogante de una mente caóticamente ordenada.

Capítulo primero.

Contemplaba el monótono camino de las hormigas sobre un arenoso suelo. ¿Acaso entendí que la negación a la exclusión o el contacto repetido con cada una de sus compañeras era la base de su sociedad sobre la cual mis pies se hallaban? Estando en ese cuestionamiento el fugaz traslado de la sombra de un ave me obligó a inspeccionar el cielo; cerré mis párpados, miré hacia arriba y como alegoría platónica mis ojos tardaron en regular la luz de los rayos del sol; el tiempo no existe. Mi cuerpo olvida respirar en situaciones de tal despeje.  Sigue leyendo

El puente

Es como un vicio macabro querer intentar explicar todo lo que sucede en la línea delgada y sutil de nuestros días. Parece que el mundo gira más rápido para terminar con una prisa infantil por querer ser mayor, parece que el mundo quiere llegar a su fin.

Sin duda las imágenes se reproducen en nuestras pupilas en paralelo a nuestro pensamiento; observar es la perfecta herramienta para contemplar el eje de nuestra realidad, una simulación proyectada por este sentido, sin embargo la realidad no siempre es la verdad.

Cada día permito el fluir de ideas sin moderación, sin jerarquía y ningún tipo de estandarización, pero un día paré de inmediato éste acto y me percaté de una rutinaria movilización a mi al rededor; ese día cruzaba un puente, el puente de todos los días… Sigue leyendo

Ulterior Blatídico

Posiblemente la idea de que el tiempo no razonaba se asomaba a una costumbre humana eterna, que indiferente a su propio método social, se dejaba llevar sin contemplación y admiración de esa sed que a muy pocos individuos enferma sin entender una pasiva medida; así unos y otros lánguidos aturdidos se mecían en estancadas ménsulas y muy pocos iban con el mismo ritmo de las manecillas.

Ahora el tiempo no existirá y se pudrirá  en éstas débiles mentes, nuestras débiles mentes. De ninguna manera se vive en ideas perceptivas, no hay enojo, mucho menos rencor o coraje, pero si un asco enorme. ¿Cómo puede caer un mundo y aplastarte? Como inevitable es la reproducción floral.  Sigue leyendo

Miradas

En cada mirada, sin ilusiones veo el mensaje de tus ojos; caen tus pupilas perdidas, poco a poco en mí se incrustan. Ya casi no las noto, son pasos silenciosos que se acercan y temen ser descubiertas; así tus miradas, mendigando respuestas. Ya he tenido tiempo para decirles adiós, pero regresan con cada pensamiento, se han tatuado con la nada en mi todo. Sigue leyendo