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DE LA PLUMA AL NOOK (Nueva época)
Al servicio de la creación narrativa. Un blog del escritor DIEGO CARDONA C.
jueves, 9 de diciembre de 2021
PHILIP K. DICK - EL HOMBRE EN EL CASTILLO: Algunos trucos de la Ucronía
jueves, 25 de marzo de 2021
PERDER TEORÍAS, de ENRIQUE VILA-MATAS: Una novela corta sobre la creación literaria.
El autor toma como pretexto un viaje a Lyon para dar una charla sobre las relaciones entre ficción y realidad. Llega a esta ciudad, pero nadie lo espera en la estación del tren ni el en Hotel; sube su habitación, y mientras tanto relee un artículo suyo sobre la extraordinaria novela “El mar de las sirtes”, de Julien Gracq. En un momento dado decide no permanecer más allí, y sale apresurado para regresar a Barcelona, mientras observa a lo lejos al que parece ser uno de los organizadores del evento, que va entrando en su búsqueda. Una charla que no sucedió, un encuentro trunco, pero un hallazgo personal inesperado al rememorar a Gracq.
La novela corta o cuento largo de Vila-Matas, es la expresión narrativa. Como lo que importa aquí no es la realidad sino la ficción, no tiene la menor importancia saber si el hecho que menciona fue real o imaginario. Lo que interesa es el contenido del libro. Y este, que había comenzado como una reflexión sobre la espera, se convierte en un trabajo sobre la creación literaria.
Entra en escena un flashback: Eran los años setentas y el narrador, supuestamente en el Paris de los intelectuales y los teóricos, efectúa una reflexión desoladora: “la teoría triunfaba en todos los medios intelectuales de la ciudad. Había empezado incluso a considerarse una grosería pasar de la teoría a la práctica y escribir, por ejemplo, un cuento o una novela”
Pero el narrador (que habla en primera persona) parece estar reflexionando sobre la soberanía del escritor, con independencia de lo que piensen sus contemporáneos. Y recuerda una frase clave de Gracq: “El escritor no tiene nada que esperar de los demás. Créame, ¡sólo escribe para él!”. Hoy sabemos que eso no es completamente cierto; pero sirva para reafirmar la autonomía relativa de la vocación literaria.
Aborda luego, sin decirlo expresamente, el tema de la relación entre el escritor y sus lecturas. Y lo hace con un ejemplo que relaciona la escritura con los viajes. Afirma que el escritor es como un buen viajero que viaja, pura y simplemente, “perdiendo países” y sin identificarse con ninguno. Un buen escritor simplemente escribe; debe “perder libros, perderlos todos”. Así como el viajero se alimenta de los países pero es más que ellos, el escritor se alimenta en buena medida de los libros, pero debe ser más que ellos y que cada uno.
El asunto de que “escribir es corregir”, es abordado de una manera ingeniosa: Recordemos que el narrador, en su habitación de hotel, se recrea releyendo un artículo suyo sobre Gracq. Hay el autor, Vila-Matas; el narrador (él mismo al parecer) pues escribe sobre algo que dice haberle sucedido; y hay un Vila-Matas autor de un artículo narrado por el autor. Un juego astuto sobre “el doble”, en el mejor estilo borgeano.
Los apuntes que hace al lado de su relectura de sí mismo constituyen no una versión o simplemente anotaciones al margen; es otro texto. Quizás el autor está hablando del trabajo de corrección de los textos literarios. En efecto, la versión 2 o la 4 o la 7 de un cuento o un fragmento de novela, no son solamente correcciones a un texto ideal. Son otro acto creativo, o así es para los escritores de calidad. Lo que nos está describiendo es muy dicente: no se trata solo de corrección de estilo o de orto-tipografía. La actividad creadora se agota solo en la última versión de un escrito.
Hoy sabemos que el asunto va más allá. la verdad es que el significado no se agota allí, y ni siquiera en la labor de edición; el lector añade de su cosecha para darle “sentido” a lo escrito. Si el autor debe pensar ante todo en sus propias exigencias, no es menos cierto que los lectores dirán si se ha cumplido con la expectativa.
Encontramos luego una referencia a la naturaleza de la novela. Dice haber encontrado varios rasgos esenciales, irrenunciables de la novela del futuro, o por lo menos, de una futura novela que él quiere escribir. Los más notables son:
1-La “intertextualidad”: muy propia como sabemos de la novela postmoderna. Escritores que tienen un diálogo con la historia de la literatura, y en ocasiones consigo mismos. A veces de manera narrativa y en otras ocasiones, a la manera ensayística.
2-Las conexiones con la alta poesía: el ritmo, la sensación casi melódica, la sonoridad, las imágenes poéticas, las atinadas figuras literarias. Otra manera de romper con la clásica y estereotipada división entre los géneros literarios.
3-La victoria del estilo sobre la trama: Derivaría de la anterior, pero lo que el autor se trae entre manos es una discusión con parte de la literatura del siglo XX. No de otra manera se explica su afirmación de que:
“No puedo en este momento dejar de recordar aquella pregunta que una vez le hizo Rodrigo Fresán a John Banville.
—Amigo Banville, ¿el estilo es rey y la trama soldado raso?¿O viceversa?”
—El estilo avanza dando triunfales zancadas, la trama camina detrás arrastrando los pies— contestó Banville” (pags 43-44)
Lo anterior es una manera de tomar distancia de la versión anglosajona del siglo XX, acerca de que las novelas debían privilegiar la trama, la narración de una historia. Pero Vila-Matas nos recuerda que, en el fondo, las tramas en realidad no son muchas. Sirva como base para ejercicios, la siguiente enumeración para la cual cita a su alter ego Liz Themerson (quizás un homenaje a Stephan y Franciska Themerson, quienes hicieron pareja el cine, la literatura, la poesía y la pintura; o quizás una visión de sí mismo por encima de los géneros narrativos, como hijo de quien enuncia grandes temas literarios: un Themer-son), para quien todo se reduce a pocas opciones, entre las cuales sobresalen las siguientes:
“Alguien se mete en un lío y luego se sale de él.
Alguien pierde algo y lo recupera.
Alguien es víctima de una injusticia y se venga.
El caso conmovedor de la Cenicienta.
Alguien empieza a ir cuesta abajo y así continúa.
Dos se enamoran. Y mucha otra gente se entromete.
Una persona virtuosa es acusada falsamente de haber pecado o de haber cometido un crimen.
Una persona se enfrenta a un desafío con valentía, y tiene éxito o fracasa.
Alguien inicia una investigación para conocer la verdad de un asunto”.
No lo dice, pero está insistiendo en la importancia crucial del estilo. La calidad poética, otros libros y las correcciones múltiples y cuidadosas están en la base. Y es allí donde radicaría buena parte de la calidad literaria.
Ahora bien, con prescindencia de la temática, la novela tiene un héroe, nos dice Vila-Matas. Hoy tendríamos que ser mas amplios: puede ser un antihéroe, o una o vari@s. Entra en escena, aunque solo enunciado el tratamiento de los personajes, y el trabajo literario sobre los mismos. No continúa por ese camino, pero claramente lo ubica como algo que no es subsidiario al argumento.
Por su parte, el diseño, y el plan de la novela son importantes. Permiten ordenar el pensamiento, por lo menos como una fase preliminar. Pero, frente a quienes piensan que el secreto para escribir una buena novela está en tener una escaleta detallada ad nauseam, Vila-Matas nos dice:
“…uno escribe desde la incertidumbre y eso es lo que le permite avanzar, lo que le divierte y al mismo tiempo le intriga. De lo contrario, de tenerlo todo claro desde el principio, probablemente ni siquiera haría falta escribir el libro” (pag 62)… Y se reafirma diciendo:_ “uno no empieza por tener algo de lo que escribir y entonces escribe sobre ello, sino que es el proceso de escribir propiamente dicho el que permite al autor descubrir lo que quiere decir”
Al final, a manera de síntesis. Ya había dicho que un buen viajero recorre y pierde países; y que un buen escritor escribe y pierde teorías y libros que le han sido necesarios. Tiene que ir más allá de sus modelos y de los estilos que admira. Pero si viajar y escribir son semejantes, a pesar de que parezcan ser la antítesis en su visión del espacio recorrido o no, una expresión híbrida explica la gran aventura: “Escribir y perder países; viajar y perder teorías, perderlas todas”.
En resumen, un pequeño-gran libro sobre la escritura como expresión creadora.
martes, 2 de junio de 2020
CÓMO ESCRIBE MURAKAMI
Recordemos que la música y los gatos están presentes en las obras del más occidental de los escritores asiáticos, uno de los autores más leídos en los últimos diez años en el mundo. He acudido de nuevo en esa búsqueda, a De que hablo cuando hablo de escribir, libro que tiene ya 5 años (en español 3), pero que releo e vez en cuando.
Siempre cabe la pregunta sobre si a escribir se aprende; cada vez tengo más claro que la respuesta es afirmativa, así como se aprende a pintar, o a esculpir la piedra o la madera, o el vaciado en bronce, o a nadar o a conducir un auto. Pero es cierto que, en el caso de las artes —la escritura creativa incluída—, “por encima de todo se necesita cierta predisposición. Hay quienes nacen con ella, y otros la adquieren a base de esfuerzo” (“De qué hablo…”Págs. 19 y 20). Pero aún si se tiene esa predisposición, y una cierta estética, no basta. Es necesario según el autor, un trabajo lento y que puede incluso llegar a ser fastidioso (pág. 23). La persistencia y la disciplina son consideradas por él como uno de los ejes de su trabajo: “los escritores somos como ese tipo de pez que muere ahogado si no nada sin descanso” (pág. 30). Bello ejemplo que podríamos entender más claramente si montamos en una bicicleta normal (nó una estática) nos damos cuenta de que, el requisito para conservar el equilibrio es ponerse en movimiento o permanecer en él. Si la bicicleta se detiene, el ciclista se cae, salvo que descienda. Si el escritor se detiene, todo está perdido.
Uno podría creer que Murakami corrige completamente en la pantalla de su computador. La buena colección de lápices casi idénticos (grafito tradicional en madera hexagonal, despuntados todos al detalle), hacen pensar que prefiere corregir una buena parte de su trabajo, utilizando lápiz y papel. Sorprende pues, que la impresora sea casi de bolsillo. Lo interesante es que no aparece o no se interesa en mostrar que exista la parafernalia de mecanismos tan usuales en otros escritores: tablas y corchos llenos de afiches, mapas, cuadros de personajes y diálogos, mapas mentales para la escritura de cuentos o novelas, ojalá con líneas de varios colores; libros de consulta, diccionarios, atlas y demás; carpetas y papeles por todas partes. Caben dos posibilidades: o bien se encuentran en un anexo cercano; o bien todo va yendo a parar a su computador, incluyendo la sistematización de la información. No lo dice, pero es altamente probable que utilice Scrive, o su equivalente en japonés; sabemos que es el mejor sistema inventado hasta ahora para facilitar la escritura literaria.
Si hacemos el promedio, debe dar unas 75 páginas al mes, como mínimo. Él se ocupa más de las novelas largas, pero si pensamos en las cortas, que suelen tener entre 100 y 150 páginas, podría pensarse que la primera versión de una novela corta de su autoría debería estar lista en dos meses como máximo. Claro, esto después de haber pensado un poco antes de comenzarla, y de haberse documentado, quizás mientras se escriben otras cosas. Recuérdese que, por ejemplo, la célebre escuela de escritura creativa de N. York establece un promedio de 1000 a 1100 palabras por día, durante por lo menos 6 días a la semana. Ya hay un argumento, y unas líneas generales. Pero la literatura comienza en verdad solo después de la siguiente versión del escrito.
Luego de otra semana, viene la versión tres (“segunda reescritura) dedicada a corregir de preferencia la descripción, los paisajes y los diálogos. Pese a que no lo dice, seguramente también le sirve para introducir figuras literarias que son una constante cada 3 o 4 páginas en sus escritos. La idea es que en esta versión exista una gran coherencia, un sentido estético y “que el relato fluya con naturalidad”.
jueves, 24 de octubre de 2019
QUINO Y LA CREACIÓN LITERARIA
Bueno, ¡ahora a escribir!
sábado, 9 de junio de 2018
JUAN JOSE MILLAS : ALGUNOS TRUCOS DE LA CREACION LITERARIA
En otra entrega reciente de “Babelia”, El Pais nos trae un cuento-reflexión (El hijo del joyero) de Juan José Millas, sobre el aprendizaje de la escritura creativa. Veamos algunos apartes útiles para ilustrar parte del proceso de acuerdo con el autor español:
No quería poner en aprietos al chico, que me caía bien; era un buen tipo. Había acudido al taller para aprender a escribir como se habla porque pretendía hacer diálogos para el cine y la televisión.
Pedro ….. me pidió que desmontara la frase con la que había comenzado todo: “Era uno de esos hermosos días de finales de abril, si a uno le importan esas cosas”. Se trataba de un ejercicio, el de desmontar frases, que hacíamos a veces, y que les gustaba.
Les solicité que pensaran en avenidas y en callejones. Dije que a veces uno camina por la avenida principal de una ciudad cuando le sale al paso un callejón más atractivo, en el que se introduce con la intuición de que romperá así la monotonía grandiosa, aunque previsible, de la avenida.
La que nos habíamos propuesto desmontar era una oración compuesta por una principal (era uno de esos hermosos días de finales de abril) y una subordinada (si a uno le importan esas cosas). La principal, les expliqué, era principal porque podría sobrevivir sin la subordinada, y la subordinada era subordinada porque carecía de sentido por sí sola.
Ahora bien, añadí, la principal, pese a su capacidad de supervivencia, parecía idiota. “Era uno de esos hermosos días de finales de abril” se le ocurre a cualquiera. De hecho la inteligencia de la frase residía en la subordinada (“si a uno le importan esas cosas”). De súbito, y gracias a su subordinada, la frase principal, que por sí misma no valía un céntimo, adquiere una fuerza asombrosa.
Bueno, estaba intentando explicarles (y explicar a Pedro en particular) lo que diferencia a la escritura creativa de la prosa común, del habla. Una frase pretenciosa, manoseada, mala (era uno de esos hermosos días de finales de abril) se convierte en buena si haces salir de ella, a modo de apéndice, un callejón inesperado (si a uno le importan esas cosas).
El lenguaje literario era en cierto modo un intruso que intentaba pasar inadvertido entre el lenguaje común. Parte de su interés, si no todo, residía en esa capacidad no ya de ser tolerado por el sistema siendo tan diferente a él, sino de confundirse con él hasta el punto de que mucha gente, como Pedro, suponía que aprender a escribir diálogos consistía en aprender a escribir como se habla. Confundía la literatura con la vida. Quería llevar su vida (su habla) a la escritura, quizá quería convertir su vida en una película.
En otra ocasión leí en el taller un verso de Anne Sexton que dice así: “Cuando fuiste mía llevabas un audífono”. Se rieron todos, menos Pedro.
—¿Por qué os reís? —pregunté.
(Pero)… ¿Quién quiere un poema de amor que diga que cuando fuiste mía llevabas un audífono? Cuando fuiste mía, no sé, la tormenta arreciaba, o se escuchó el canto de una alondra”.
martes, 5 de junio de 2018
DIEZ LIBROS QUE TODO EL MUNDO DICE QUE HA LEÍDO (PERO POCOS HAN ACABADO): Una nota en Babelia.
Qué hay en común entre el Quijote de Cervantes, y el Ulyses de Joyce?

La
entrega del pasado sábado de Babelia, el suplemento cultural de “El País” de
Madrid, recomienda en su sección “Librotea”, diez libros que
mucha gente dice haber leído, aunque lo más probable es que solo hayan
comenzado su lectura una o varias veces. Algunos siguen siendo un referente literario indudable en buena parte del mundo. Otros, han conservado menos lectores, y se leen hoy día menos que en décadas pasadas. Pero es indudable que han marcado a muchos lectores, y que continuarán haciéndolo durante un bien tiempo. Veamos lo que dice “Babelia” sobre el asunto:
SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR
Nuestra tarea es hacer que los otros oigan, sientan y vean, por el poder de la palabra escrita. Eso y nada más, pero no es poco (J. Conrad)
"Continúa escribiendo. Trata de hacer un poco cada día, aún si el resultado no parece el mejor. Ir de la página cuatro a la página cinco es más importante que gastar tres semanas haciendo perfecta la página cuatro una y otra vez". (A. D. Foster)
POR QUÉ NOOK?
No es el instrumento de escritura lo esencial. Lo único importante es que el escritor (la escritora) necesita un espacio y un tiempo personales, un “rincón” (a sheltered place = a nook) , abierto o cerrado, privado o público, que le permita crear. Algunos podrán hacerlo en el tráfago cotidiano; Virginia Woolf pedía con angustia un “cuarto propio”. Lo importante es que sea un rincón donde podamos concentrarnos por un tiempo. Ese rincón, ese espacio y ese tiempo reales o figurados, son esenciales, tanto como la pluma o el instrumento de trabajo.
Por otra parte, la pluma nos recuerda el comienzo y lo esencial de la escritura. El nook, en los comienzos del siglo XXI, nos dice que la comunicación con los lectores puede adquirir formas variadas: el folletín, el libro, las imágenes, la palabra cambiante, los medios electrónicos de plataforma abierta...
Datos personales
- DIEGO CARDONA CARDONA
- Diversas
- Escritor y otros menesteres. Doctor en Literatura (Univ. Complutense de Madrid), PhD en Relaciones Internacionales (IUHEI, Ginebra,Suiza), Magister en Creación Literaria (Univ. Pompeu Fabra, Barcelona), profesor universitario por 20 años. Máster en Literatura. NO ME LLAMO ISHMAEL Y POR ESO NUNCA FUI NAVEGANTE. PREFIERO SIDHARTA AL SEÑOR BLOOM. Y UNA BUENA TERTULIA ME PARECE MAS INTERESANTE QUE UNA RUMBA.(EMail: dcardonac@gmail.com).
LAS MEJORES ESCUELAS DE ESCRITURA CREATIVA EN ESPAÑOL
Veamos algunas de las más importantes Escuelas que hemos podido detectar:
BARCELONA:
- MASTER EN CREACION LITERARIA. Universidad Pompeu Fabra, Barcelona. Duración: Tres trimestres académicos.
- Aula de Escritores: Cursos de Escritura Creativa, Relato y Novela. Modalidades:Presencial y en línea. Admisión semestral. Link: https://www.auladeescritores.com/
BOGOTA:
PREGRADO (Licenciatura) EN CREACION LITERARIA, Universidad Central. Inició en 2010. Programa único en su género en América Latina, requiere 139 créditos (en promedio 8 semestres). Prevé un ciclo de profundización en los dos años superiores de la carrera, bien sea en la práctica narrativa, la poesía o el ensayo literario.
- MASTER (of Fine Arts, MFA) EN ESCRITURA CREATIVA. Programa bilingüe Español-Inglés. En el Departamento de Escritura Creativa - Department of Creative Writing, de la Universidad de Texas. El programa está previsto para 3 años (14 materias y trabajo final). Se trata de un Programa único en su género. Modalidad: Presencial y en línea.
HOUSTON, Texas
- M.A. IN SPANISH WITH A CONCENTRATION IN CREATIVE WRITING. University of Houston. Duración: 4 semestres académicos. En español
- PhD in Spanish con concentración en Escritura Creativa. Abrió en 2017. Énfasis en trabajo con la comunidad hispanófona de la región alrededor de Houston.
LIMA:
- ESCUELA DE ESCRITURA CREATIVA (Actualmente en receso) , Centro Cultural de la Universidad Católica. Cursos básicos y avanzados (tres sesiones semanales de 3 horas c/u). Una excelente combinación de las ideas de la Escuela Dinámica de Bellatin (México), con los Talleres tradicionales. Fundada y dirigida por los escritores Alonso Cueto (Premio Herralde) e Iván Thays (Finalista Premio Herralde; y en su momento, uno de los 39 mejores escritores latinoamericanos menores de 39 años). Una de las mejores Escuelas de escritura creativa de América Latina. Cursos presenciales. El autor de este blog cursó 3 semestres allí (Gracias, Alonso e Ivan por todo lo aprendido).
- MASTER EN ESCRITURA CREATIVA, Universidad Complutense. Facultad de Ciencias de la Información. Duración: 4 semestres académicos. La calidad literaria sería mejor si el programa tuviera alguna relación con la Facultad de Filología, que es la que administra los programas de Literatura
MEDELLIN:
MEXICO DF:
- MAESTRÍA EN APRECIACIÓN Y CREACIÓN LITERARIA. Centro de Cultura, Casa Lamm. Modalidades: Presencial y en línea. Se cursa en dos años. Admisión anual. Excelente programa. Buena calidad.
- DOCTORADO EN CREACIÓN LITERARIA: NOVELA. Modalidad presencial. Tres años. Centro de cultura, Casa Lamm. Modalidad presencial. Comenzó en 2015. La versión en línea comenzó en 2018.
- Talleres de la Sociedad de Escritores de México (SOGEM). Opciones diversas, aunque con tiempos un poco irregulares.
- MFA IN CREATIVE WRITING IN SPANISH. New York University (NYU). Duración: 4 semestres académicos. Un programa de calidad excepcional, sumado a la inmensa vida cultural de la Ciudad. Sin duda el mejor Master en español, en Estados Unidos. En el top en los programas de Master en su género.
- MAESTRIA EN CREACION LITERARIA, Universidad del Sagrado Corazón. Programa dirigido por el escritor Luis López Nieves. Es el programa de creación literaria mas activo del Caribe insular. Modalidad presencial. Dos años.
- MASTER EN ESCRITURA CREATIVA. Universidad de Sevilla. Duración: 4 semestres académicos. Un programa interesante en el marco de una ciudad acogedora.
VARIOS BLOGS DE INTERES
Luis López Nieves - Ciudad Seva: Blog del escritor puertorriqueño Luis López N. Es interesante por su biblioteca digital; contiene además novedades de interés. Link:
https://www.ciudadseva.com/
Escribir como un loco: Blog del escritor colombiano Isaías Peña. Trae noticias periódicas sobre parte de la vida literaria colombiana, y sobre las actividades de la Escuela de Creación Literaria de la Universidad Central de Bogotá. Link:
https://isaiaspenag.blogspot.com/
ALGUNAS REVISTAS Y SUPLEMENTOS CULTURALES DE INTERES PARA ESCRITORES
https://blogs.guardian.co.uk/books
OTROS SITIOS UTILES
Sitio web con un buen catálogo en línea de obras literarias y de otras disciplinas, en español. El servidor que lo albergaba después de varios años, desapareció en Noviembre de 2009, pero los administradores del sitio y sus seguidores, están recuperando poco a poco la información previa.
EL DULCE AMOR (Un mini-cuento de Diego Cardona C.)
Pero, un día soleado y cálido en la zona de los Trópicos, sucedió lo indecible. Su barco cruzó al velero más bello de la Mar Océano. Nada hubiera sucedido de no ser porque en su mascarón de proa, podía distinguirse la más hermosa figura que ellos hubieran visto jamás. Sus maderas firmes, sus senos desafiantes, su color caoba, su gusto ligeramente salobre, su mirada apacible hacia el horizonte, hacían presagiar el Paraíso.
Ese día, cuando todos los monos de chocolate la vieron, ese día memorable en que el sol y el velero marcaron el camino hacia nuevos horizontes, todo cambió. Los monos perdieron la compostura; sus cuerpos comenzaron a fundirse y sobrepasaron las finas y delicadas vestiduras de aluminio; se fusionaron poco a poco y confundieron unos con otros; perdieron la firmeza, cambiaron de forma...
Algunos afirman que los pescadores los vieron derretirse de amor. Dicen incluso que los vieron lanzarse por la borda y mezclarse para siempre con el mar…ese mar que ella, en su prodigioso velero, recorrerá gustosa una y otra vez hasta el fin de los tiempos…
UN BUEN CUENTO BREVE DE GLORIA INÉS PELÁEZ
EL SERVIDOR DE LA PIEDRA*
El hombre parecía sembrado en el río, se movía lento y permanecía con los ojos cerrados. Tenía un color cobrizo, su oficio lo obligaba a estar todo el día a la intemperie, sumergido en el agua sacando arena del lecho del río. La mecánica labor de hundir la pala, levantarla rebosante de piedras esquivando la corriente y arrojar su carga a la orilla, le parecía un gesto que no necesitaba mayor razonamiento. Poco hablaba con los otros hombres de la cuadrilla. A ellos correspondía cernir la arena y subirla a las volquetas, a otros empujar las carretillas, preparar la mezcla con el cemento y construir los muros. No sabían que la caricia constante del agua en las piernas del hombre cobrizo, le hacía ver imágenes en el flujo cristalino. La figura de un anciano se le dibujaba en la corriente y le hablaba: Nadie se baña dos veces en el mismo río, le decía. Y su apariencia de viejo sabio le era familiar. Le recordaba a Éfeso, una ciudad a orillas del mar Egeo donde debió conocerlo, muchos años atrás sin que su memoria pudiera retener cuántos, hablando del fluir del tiempo. Inquieto hundía su pala en el limo queriendo desentrañar el origen de sus visiones. El agua corría pero él seguía siendo el mismo, a pesar del constante discurrir del río. Al menos eso creía, aunque a veces le costaba trabajo reconocerse en el hombre cobrizo que miraban los otros desde la orilla. No sólo era quien permanecía sumergido, sino que, sin duda, era alguien más...
Tenía en su hombro izquierdo una cicatriz. No recordaba cuando sufrió la herida que lesionó su piel dejándole un surco profundo. En las noches soñaba que soportaba una pesada carga, arrastraba penosamente con otros hombres un trineo. Miraba hacia atrás y alcanzaba a distinguir entre las cabezas de la cuadrilla, un inmenso bloque de granito. Sentía sus pies luchando fatigados sobre la arena chispeante, animados por las voces de sus capitanes y un coro respondía gravemente con invocaciones al fuego divino que brillaba en el firmamento. Casi le dolía despertar y entreveía que volver al río era un castigo, porque su verdadera vida se encontraba en las sombras del sueño. Y todas las noches avanzaba un trecho arrastrando el trineo. Despertaba invocando el nombre de Osiris, dios del Tiempo que le deparaba su verdadera identidad.
Había soportado el sol sin ampararse de su calor toda la vida. Los ojos inexplicablemente alargados, la nariz y la boca de rasgos asiáticos le daban una apariencia de extranjero. No era como todos y acaso sabía más que los otros de mundos lejanos. Agradecía a Ra los rayos de luz portadores de vida por la mañana y sin otra palabra comenzaba su labor. Meditaba. Hundía la pala, soportaba el peso de su carga y con un giro la arrojaba afuera. El tema de sus sueños le ayudaba a trabajar. Sintió que él con la mole de piedra que aparecía en sus sueños se iban acercando a su destino. Debían llegar a la pirámide donde habría de reposar el cuerpo dormido del faraón, quien después de los ritos alcanzaría la inmortalidad y ascendería por la pendiente al sol. De repente, el gravillero del río comprendió que como el faraón, también él era inmortal.
Constructor de pirámides, esclavo en la cuadrilla, osó penetrar al templo donde el sacerdote oficiaba a Rai, hijo de Hamset, los ritos del tránsito a la otra vida, asegurándole a aquel la inmortalidad al cuerpo. Escondido tras una columna, vio al sacerdote cubierto con una piel de pantera tocar con su bastón la cara, abrir con sus manos la boca y los ojos del cadáver, mientras recitaba las palabras sagradas. Sin merecerlo, escuchó y aprendió las oraciones que aseguraban la resurrección. Luego, él mismo se cubrió de sal y soda, ungió su cuerpo con aceites y vendándose con linos que portaban palabras de la fórmula, pronunció sin tener derecho el nombre indecible del Dios reclamando la inmortalidad. Y fue condenado por ello. Debía vivir eternamente, preso en su condición de servidor de la piedra.
El bloque que arrastraba en sus sueños había llegado a su destino. Debía morir como Osiris, ahogado en el río. Antes de hundirse totalmente recordó el canto de la arpista: Algunos cuerpos están en marcha; otros entran a la inmortalidad desde los tiempos antiguos... Añoró las arenas del desierto de la necrópolis de Menfis donde debería estar su cuerpo sepultado, si no hubiera desafiado el poder del dios. Pero su destino era volver a vivir en el mismo cuerpo cerniendo la arena en la orilla.
*Escritora colombiana. Este cuento forma parte de su libro Breviario del tiempo, Cali, Universidad del Valle, 2012, pags. 75-77
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