
Los lectores de libros desarrollan habilidades únicas: capacidad de reflexión, imaginación, y comprensión profunda de ideas y emociones. Al leer, no solo absorben información, sino que también aprenden a interpretar diferentes perspectivas, a empatizar con personajes diversos y a conectar conceptos complejos.
Por eso, según King, estas personas suelen tener conversaciones más enriquecedoras, porque pueden ofrecer puntos de vista variados, hacer referencias culturales o literarias y sostener debates con mayor claridad y profundidad. Además, leer fomenta la curiosidad y el pensamiento crítico, cualidades que hacen cualquier conversación más interesante y significativa.
En otras palabras, King no habla solo desde su posición como escritor, sino desde la experiencia de que los libros forman puentes entre las mentes y permiten conversaciones que van más allá de lo superficial. Los lectores no solo tienen más temas para hablar, sino mejores formas de encontrarse en las palabras.