Todo avanza y todo cambia… los árboles pasan por cambios durante todo el año, tal y como nosotros. Cuando las hojas caen en otoño, sirve para que el árbol pueda sobrevivir al invierno y justo eso me pasó a mí… todas aquellas hojas que me hacían ser yo, cayeron protegiendo mi corteza del eterno invierno que viví. Un calvario en el cual me arrastré a las profundidades de mi ser una vez más, volviendo a encontrar cosas que creí olvidadas; eran memorias que me destrozaron durante años, sentimientos que ya había experimentado y regresaban a mí como el pasar del invierno.
Las habitaciones de mi mente estaban muy bien cerradas y tuve que sumergirme con gran valor para abrir una por una… en una de aquellas habitaciones encontré un ser sentado en medio del cuarto, dándole la espalda a la puerta fría de metal. Habían pocas velas y solo así se apreciaban las fotos que existían ahí; al acercarme, toqué una de esas fotos y como un rayo inmediato de recuerdo entró a mi cabeza… miré todas las fotos y las tomé todas e inmediatamente llegaron a mi mente bastos recuerdos de las veces que permití que me hicieran sentir terriblemente mal. Al recordar todo, me arrodillé y el ser que estaba ahí se esfumó y, al mismo tiempo, se apagaron las velas dejando la puerta de par en par. Al darme unos momentos para respirar, me di cuenta de que en mi tiempo real ya había pasado unas semanas… el tiempo había pasado y, a pesar de la cálida primavera, yo seguía en mi eterno invierno.
Al momento de querer huir de ahí, yo volvía a la misma habitación. Al momento de querer correr, el piso era muy denso y la puerta estaba muy lejana. Me detuve con miedo; miedo a que pasara el tiempo y yo siguiera ahí, atrapada, olvidada y cada día más triste y vacía… los recuerdos de las fotografías se reproducían como videos en mi cabeza, una, tras otra, en cámara lenta, en cámara rápida, siendo una agridulce tortura.
En aquella tormenta de invierno, mi cuerpo se congelaba, todo de mí y lentamente todo se cubría de nieve, hasta que el hielo llegó a mi corazón y a mi mente; el dolor penetrante que había sentido en todo ese tiempo, se había congelado, ya no dolía o tal vez solo me había acostumbrado a él. Y aunque mi mente estuviera congelada, aún se reproducían los recuerdos de mis más tristes y oscuras experiencias, pero estando ahí, tranquila y sin luchar; solo abracé todos mis recuerdos, los hice parte de mí una vez más. Había olvidado todo lo que viví y había olvidado cómo sentirme al respecto, así que las emociones dentro de mí fueron pintando mi alma con colores muy vivos, otros muy brillantes y otros, en cambio, oscuros; como recuerdo de mis heridas. El hielo se derritió dejando entrar un rayo de sol a mi frío cuerpo. Pude levantarme del suelo y caminé a la puerta. Antes de cerrarla con llave, observé la habitación; aquel rayo de sol entraba justo en medio, tenía luz natural y eso fue cálido. Antes de cerrar, sonreí con nostalgia, pero era hora de cerrar otra puerta.
Al volver a la vida real, creí que ya era todo el camino que había recorrido del dolor que había pasado, pero es cierto que todo está lleno de sorpresas y, con eso, no esperaba perderme una vez más. Otra puerta de mis varias habitaciones se abrió y esta vez ya estaba dentro de ella: ¿Cómo había llegado ahí? Yo no lo recuerdo… era otra noche de dolor y otra vez era primavera. Mis intentos de mejorar y dejar todo atrás habían fracasado, pero desde el intentar mirar toda la habitación y hasta tratar de salir, me di cuenta de que todo ahí era diferente; habían recuerdos, pero no me atacaban. El clima estaba tranquilo porque mis emociones las podía sentir.
En medio de aquella habitación, habían unas hojas y al tenerlas en mis manos pude leer lo siguiente:
«He escuchado muchas disculpas de mi alrededor y muy pocas cosas cambian, pero si de algo estoy segura es que con el tiempo decir tantas veces “lo siento”, algo por dentro ya no es igual.»
«Después de la gran catarsis de cada noche que mi mente hace, no puedo evitar el sabotearme con tanto dolor…»
«Y otra vez me siento sola, otra vez siento que no tengo un propósito en mi vida.»
«Mes tras mes odié cada parte de mi interior, creyendo que era yo la culpable de mi calvario, pero las heridas de mis años anteriores volvieron a sangrar.»
«El cambiar, el ser mejor, quiero creer que también fue por mí, supongo que el cómo soy nunca te será suficiente…»
Con los ojos lagrimosos, terminé de leer y el profundo sentimiento que me atravesaba el pecho me hizo sentir irreconocible tras leer mis escritos. Todas y cada una de aquellas palabras se sentían como un gran nudo en la garganta, un nudo del cual no me había deshecho por años y no me dejaba soltar libremente mis lluvias de lágrimas. Fue entonces, que recordé todas aquellas maravillosas cosas que había vivido; cuando estuve en el fin del mundo, todas las veces que reí con mis seres amados, las veces que me senté en el pasto y disfruté del cielo alimentando a las palomas, los besos que le dí a mi amado y los abrazos que recibí. Todos mis momentos dorados llegaron a mi ser cubriendo cada herida que llegué a tener. Y las manos de apoyo de mis seres queridos se extendieron en ayuda, me sacaron de la habitación para llegar a otra, pero esta vez era la real, yo estaba en cama. Era otra abrumadora noche y apaciguadamente volvía a sentir estas emociones, pero esta vez todo se sentía diferente… desde las emociones, hasta los recuerdos. Todo era tan diferente, y al sentir mi piel pude notar las pequeñas plantas que estaban floreciendo sobre mí. Poco a poco, el invierno se estaba marchando… me estuve reconstruyendo por mí cuenta durante largos años y, al final, rodearme de las personas que me aman y que amo me hizo finalmente sentir aquella primavera en mi interior.
«Ya no estás sola, yo estoy contigo… estaré aquí contigo.»
Ahora sé que debo cerrar bien las puertas de mis habitaciones y no mirar atrás; recordar todo, pero superarlo porque sino siempre seré un alma encerrada, privada de vivir el presente. Así que, una vez más me reconstruí, una vez más hago un cambio en mí y una vez más dejo la puerta cerrada del amargo pasado que me ató desde el principio de hace unos largos años.
❤️🩹🥀
Septiembre es el mes de la prevención contra el suicidio, es importante que todos sepan que NO están sol@s. Hablen como se sienten, gritenlo, escriban, canten o corran, pero digan lo que sienten; siempre habrá alguien quien los escuche.
🤍