
¿Qué es?
Su nombre es un acrónimo de ‘sex’ o sexo y ‘texting’ o escribir mensajes. Consiste en enviar mensajes, fotos o vídeos de contenido erótico y sexual personal a través del móvil mediante aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, correos electrónicos u otro tipo de herramienta de comunicación.
Habitualmente se suele realizar de manera íntima, entre dos personas, aunque pueda llegar a manos de muchos otros usuarios si no se respeta esa intimidad. Lo que por desgracia es bastante habitual. De ahí su mala fama, a pesar de ser una de las prácticas más comunes en la actualidad para ‘subir grados’ tras conocer a alguien en una app de contactos, por ejemplo, o bien para ‘calentarse’ en pareja y mantener relaciones sexuales cuando la distancia lo impide o, simplemente, por placer o para escapar de la rutina.
Pero… ¡cuidado!
Puede ser, por tanto, una práctica sexual en sí misma, sin necesidad de verse en persona después, o servir como calentamiento previo a quedar con alguien en persona.
Pero lo que tendría que ser un juego erótico y algo placentero, podría convertirse en un verdadero drama si no consideramos los riesgos a los que nos exponemos. El comando británico de explotación infantil y protección en línea CEOP, afirma que «existen miles horas de grabación de webcams de chicas británicas publicadas en webs de pornografía infantil», un mensaje alarmante pero realista que nos ayuda a ser conscientes del uso fraudulento del ‘sexting’ y las tecnologías.
Diversión con el sexting
el ‘sexting’ ha de vivirse como cada uno desee, sin exigencias propias ni ajenas. Por supuesto, ser mayor de edad y estar consensuado por ambas partes y ver si fluye de manera que apetezca jugar o no».
Puede servir para conocer a nivel erótico a la persona como previo a una cita sexual, siendo una herramienta mucho más divertida que simplemente preguntar «¿qué te gusta?», y mucho más fiable. «Ves el estilo, cómo se comunica y relaciona contigo. Además se aprecia si podría haber ‘feeling’ o no en persona», comenta.
Lo hace buscando el placer y desde la libertad, pero con cabeza, por eso toma medidas. Aunque reconozca que seguro al 100%, como tal, no lo es, si queremos jugar, recomienda no mostrar nunca lo que no se desee, aunque lo pidan. Por tanto apuesta por lo erótico, menos comprometido, que por lo explícito y genital. Mostrar la cara también implica un riesgo, pues nunca sabes si lo enviará a un grupo de amigos quienes, a su vez, lo compartirán, y corra como la pólvora.
Pero no todas las personas pueden contar de manera divertida lo que les sucedió pues incluso el ‘sexting’ en pareja puede salir mal ya que los y las ex no siempre respetan las fotos eróticas y sexuales de las personas que tanto quisieron, sobre todo si fueron ellos los dejados.
Y es que a veces el novio «te sale rana», que diría mi abuela. Pero no por eso vamos a dejar de ligar, disfrutar o conocer gente.
La cuestión es que aquí entran en juego las nuevas tecnologías y, lo que antes era la «comidilla» del barrio, como mucho, si no tienes cuidado, ahora puedes estar siendo portada de una página para adultos, y no precisamente erótica, sin tu consentimiento. Pero, ¿quién no ha tonteado alguna vez por el móvil?
Perversion con el sexting
Esto es lo que hacen muchos adolescentes, tontear y «pedir de salir» que se decía en mi época, pero ahora tienen móviles con acceso a Internet desde los 10 años, si no antes, en un ordenador sin control parental. Pero también pueden desear hacer ‘sexting’, como saben que lo hacen los mayores, sin saber que podrían ser víctimas de otras personas que, con malas intenciones, les capten y consigan que lo hagan sin querer.
Estamos hablando del ‘grooming’ que consiste en establecer lazos de amistad con un niño o niña, de manera deliberada por parte de un adulto, para obtener satisfacción sexual mediante el envío de imágenes eróticas o pornográficas del menor, solicitando estas, o incluso como medio y preparación a un encuentro sexual posterior. Efectivamente, se refiere a la pederastia y supone un grave problema sobre la seguridad de los menores en Internet.
En este sentido la información y educación sexual preventiva es fundamental, más aún si los menores tienen acceso a móviles, ‘tablets’ u ordenadores.
Pero aunque sea el mayor peligro, no solo los niños y adolescentes pueden ser víctimas del mal uso digital. La ‘sextorsión’ o chantaje sexual aparece en todas la edades y se combate sin duda con menos herramientas y más miedos entre los menos maduros emocionalmente. Los delincuentes que lo realizan juegan con la vergüenza y la culpa para extorsionar y conseguir que la persona realice lo que su ‘sextorsionador’ le pida, a cambio de no contar nada de lo sucedido. Lo cual tampoco suele respetarse, pues la palabra de un chantajista tiene cero valor, lógicamente. Esta sería una práctica de ‘cyberbullying’ o ciberacoso, por tanto.
Manual para hacerlo y no quedar como idiota
Refleja cultura y serenidad en tus textos
Oye… tenemos ya una edad, así que… PQ T EMPÑAS N SCRIBIR COM 1 ADOLSCNT? A KIEN L PNDRIA CAXOND RCIBIR UN SMS SCRITO ASI?
Nadie quiere perder el tiempo en descifrar un maldito jeroglífico, es mejor recibir un mensaje claro y emplear el tiempo en encontrar la forma de que mientras estás sentado en la silla del trabajo la costura de tu pantalón te de gustito en tus partes simplemente haciendo un pequeño movimiento.
«STAS CAXONDO?» deja claro lo que se pregunta, pero también significa que al otro lado de la pantalla hay un chaval o una adolescente , y no queremos eso.
Usa la imaginación
A nadie le hace daño inventarse algo durante una sesión de sexting. La tecnología permite convertir en cuestión de segundos un «Acabo de despertarme y doy un asco que flipas» en un «Ooooh, acabo de darme un baño calentito y súper espumoso…»
Cuidado con las fotos
Consejo para chicos: quizás es buena idea que no le envíes un primer plano de tu polla empalmada a tu compañera de sexting a menos que ella también haya mostrado interés en seguirte el rollo, o te haya pedido una foto de tu polla empalmada. La mayoría de gente no necesita ver un palo erecto para ponerse cachonda, y además, enviar una foto así es ir demasiado rápido, e incluso puede llegar a dar miedo. ¿Sabéis eso que dicen de que una imagen vale más que mil palabras? Pues eso no es cierto en el sexting. El sexting es como literatura erótica, y las fotos no le hacen justicia.
Sí, he dicho literatura.
Y ahora el consejo para las chicas: un primer plano de tu vagina le interesaría a un ginecólogo, pero no a tu compañero de sexting. ¿Te lo harías con alguien con un pijama de esos de cuerpo entero con un agujero en las partes? ¿No? Pues entonces hazte una foto con un poco más de chicha. Créeme, obtendrás mejores resultados si te haces una foto de cuerpo entero y si llevas ropa interior de chica mona. Lo más seguro es que el receptor vaya a enseñarle la foto a más de un amigo así que, al menos, deja claro que eres elegante. No hace falta que incluyas la cara, aunque si eres guapísima deberías hacerlo.
Un poco de estilo, por favor.
El tono de tus mensajes vendrá marcado según utilices la palabra «paja» o «pajote». «Paja» es para la gente elegante, parejas que llevan saliendo mucho tiempo, y gente que se describe como «buena con los masajes eróticos». «Pajote» es para adolescentes cachondos, pervertid@s, el asqueroso o la asquerosa de tu ex que tiene nueva pareja, y cualquier otra persona que intente hacerse la graciosa con el sexting
Y, sobretodo… verifica el destinatario de tus mensajes







