| CARVIEW |
Todos sabemos que el comienzo oficial del verano es el 21 de Junio. Es el solsticio de verano en el hemisferio Norte cuando el Sol alcanza el cénit al mediodía sobre el Trópico de Cáncer.
Pero lo que no sabéis es que el verdadero comienzo del verano lo marco yo. Porque en algún momento decido cambiar mi residencia de sesteo de la mantita en el sofá a la caja de cartón.
Esto puede coincidir con los primeros días de calor de Junio, pero no tiene por qué. También puede que sea porque los días son más largos y desde mi caja de cartón tengo plenamente vigilado el tejado y las palomas.
Así que cuando el «gran gato» ve que entro por primera vez en mi caja, siempre le dice a «mi gata«: -» Mira, ya ha empezado el verano.«-
]]>
Copito, un gato que necesita muchos mimos
Desde que está con nosotros el «gatito gordito» he notado ciertas carencias en la rápida dispensación de mis mimos y carantoñas.
No hace mucho, en cuanto tenía alguna necesidad esta era rapidamente atendida.
Pero desde que ha venido a vivir con nosotros el «gatito gordito» necesito más de un maullido para ser atendido rápidamente.
Antes si quería que me taparan con mi mantita, un sólo maullido y el «gato gordo» corría raudo a arroparme. Si el agua de mi cuenco no me parecía lo suficientemente clara, un sólo maullido y ya estaba «mi gata» cambiándomela. Si mi pienso se había acabado, pues de nuevo un maullidito y una leve espera al lado del cuenco y ya estaba relleno.
Pero ahora la cosa ha cambiado… No me falta nada de nada pero es que ahora necesito más de dos maullidos para ser atendido como yo me merezco.
Y es que los «gatos gordos» están muy liados con el «gatito gordito«… Un sólo grito suyo y es atendido al instante.
No es que a mi me parezca mal, pero es que yo no estoy acostumbrado a esperar.
]]>
¡Hola amigos!
En vista de lo ocupados que están los «gatos gordos» desde que vive con nosotros el «gatito gordo» me he visto en la obligación de tener que supervisar personalmente todo lo concerniente a mi territorio virtual.
Muchas veces, y debido a mis múltiples obligaciones y deberes de gato, delegaba en los «gatos gordos» el ocuparse de mis asuntos en la red.
Pero desde que está con nosotros el «gatito gordo» casi no les queda tiempo para nada.
Yo nunca me había imaginado que un gatito tan enano pudiese dar tanto trabajo, hasta el punto que les ocupe tantas horas del día.
Así que aquí me teneís al pie del cañon, controlando personalmente la actualización de todos mis asuntos internautas y sin que se me escape ningún detalle.
Ya sabeís que tenemos un nuevo «gato gordo» en mi territorio virtual. Como es pequeñajo, pero gordito, yo le llamo el «gatito gordo«.
Cada día está más rellenito, más grande, y más guapo, pero también más gritón.
Y es que todo lo pide llorando.
Así que ahora he decidido llamarle también: «gatito gritón«.
Cada vez que da un grito porque quiere algo, yo salgo pitando y me escondo.
Ya sea debajo de mi mantita o debajo de algún mueble, busco un sitio donde esperar.
Y así espero, espero y espero, hasta que parece que se calma y vuelve la paz al hogar.
Pero hay veces que la cosa parece que va a durar un buen rato, así que yo me quedo escondidito y sigo esperando.
Y cuando mis orejitas perciben que ha terminado la tormenta, pues miro cuidadoso, oteo el panorama y si todo está tranquilo pues vuelvo a mis actividades habituales hasta la próxima tempestad.
]]>
Hace tiempo que no aparezco por mi territorio virtual y es que estoy muy preocupado por «mi gata«.
Desde que ha llegado el «gatito gordo«, «mi gata» no tiene ni un segundo libre. Yo no sabía que un cachorrito de «gato gordo» podía dar tanto trabajo.
Hay momentos que me siento un poco celoso, porque yo no estoy acostumbrado a compartir a «mi gata«, pero desde que ha llegado el «gatito gordo» no me ha quedado otro remedio.
Pero como yo soy muy buen gato y veo a «mi gata» tan ocupada y cansada, he decidido hacerle un buen regalo para animarla.
Y que mejor regalo que yo mismo, empaquetado con toda mi simpatía, mis caricias y ronroneos por cada pequeño momentito que «mi gata» saca para mí.
Un regalo por cada vez que me da una latita gourmet, por cada vez que me cepilla y se ocupa de mis uñas, por cada vez que me acaricia…
Para «mi gata» con todo mi amor un Copito de regalo.
¡Buf! Por fin tengo un segundo libre para ponerme al ordenador y poderos contar las nuevas noticias.
Y es que en mi territorio ha habido algún que otro cambio.
Os cuento.
Estaba yo un día sesteando tranquilamente, como es lo habitual en un gato, cuando de repente noté un revuelo en los «gatos gordos«.
En un principio no le dí mucha importancia, si lo hiciese cada vez que se alteran no ganaría para sustos. Pero esta vez les vi muy ajetreados, así que me escondí no fuera a ser que me llevaran al Veterinario.
Pero no pasó nada.
Durante un par de días estuvieron desaparecidos. Y cuando por fin volvieron no me salían las cuentas.
Porque se fueron dos, pero volvieron tres.
Ahora los «gatos gordos» son tres… bueno uno de ellos es todavía un «gatito gordo» porque es más pequeño que yo.
Me ha dicho el «gran gato» que ahora me toca ser paciente y compartir a «mi gata» con el «gatito gordo«. Yo por ahora mantengo las distancias, porque este gatito hace mucho ruido y eso me resulta un poco molesto. Así que si se pone muy llorón y pesado, salgo pitando y me escondo porque no estoy yo como para aguantar jaleos.

Los patucos del gatito gordo
Llevo unos días un poco «mosca» porque noto más revuelo del habitual en mi territorio.
Yo ya había notado a «mi gata» algo diferente, más hinchada de lo habitual. Pero pensé que había comido demasiado pienso.
El otro día decidí hablar directamente con el «gran gato» a ponerle sobre aviso. Creo que «mi gata» se ha comido el saco entero.
El «gran gato» me lo ha explicado todo: -«Â¿Recuerdas Copi que te contamos hace tiempo que iba a venir un «gatito gordo«? Pues ya no queda nada, más bien muy poco.»-.
¡Se me había olvidado! Debe ser porque me concentro demasiado en mis siestas.
Ahora estoy muy pendiente de «mi gata» y me paso todo el día encima de ella. La sigo por la casa y duermo a su lado.
Estoy muy pendiente de ella…No vaya a ser que llegue el nuevo gato y la pille despistada.
]]>¡Brrrr! ]]>









