
Atraída por la belleza y el olor a lavanda me dirijo, cámara en mano, hacia un tapiz de cantueso que orilla la carretera. Las flores no están solas, caminan por ellas y las sobrevuelan varios insectos.
Una nubecilla de mariposas no cejan de ir de flor en flor.
Ya en casa, con la soledad y el ansia de todo investigador, descubro que pertenecen a un grupo de mariposas nocturnas o polillas que trabajan de día -siempre me pregunto por esto- que no figuraba en mis archivos fotográficos.
Consigo clasificarla: Callistege mi.
Pero es su nombre popular inglés «Mother Shipton» lo que me llevó a seguir tirando del hilo del asombro porque así era conocida Úrsula Southeil (1488-1561) una afamada profetisa, bruja u ocultista, que mantuvo en jaque a diversas generaciones.
Si os fijáis en el dibujo de las alas superiores es muy parecido a la representación icónica del perfil de esta singular mujer cuya biografía está preñada de misterio. Como no podía ser de otra manera.
El mundo de las interrelaciones entre los seres vivos y, de éstos con el Medio que les acoge, es infinito, como también lo es el de las interpretaciones nacidas del asombro y de la investigación. Y de la literatura.

























